¡Todos somos uno!

El fin del 2020 se acerca y toca hacer balance de todos y cada uno de los aprendizajes que nos ha dejado este año tan atípico y singular. Estoy segura de que no han sido pocos. Cada uno tendrá los suyos, por supuesto.

Uno de los más significativos para mí,

y que me gustaría compartir con vosotros, es que desde hace mucho tiempo, quizás desde que tengo uso de razón, había muchas cosas o situaciones que no lograba entender acerca de que cada vez la gente estaba más dividida y enfrentada. Recuerdo ver discusiones eternas que lograban sacar la peor reacción de cada uno, llevando a la crítica y al rechazo constante. Poder llegar a calificar a una persona como buena o mala persona si era partidario de las ideas en las que uno comulgaba, llegando a calificar y a poner determinadas etiquetas con connotaciones muy negativas…

Ejemplos muy claros en política rojo de mie…facha y demás, todo ello dirigido por gente para lograr sus fines y la población de a pie sin saberlo.

Y ya cuando todo el mundo o casi todos podían ver que nada de lo que las etiquetas decían era cierto, otra polémica era creada para volvernos de nuevo a enfrentar, generando odio y más odio.  Lo más triste quizás, en demasiadas ocasiones, de manera inconsciente.

Según el objetivo que se quisiera conseguir en ese momento la finalidad de transmitir el mensaje de que pensar esta opción es ser de los buenos y la contraria es…pues lo contrario.

En el ejemplo de la política cuando ya ser de derechas y de izquierdas no tenía ningún sentido porque la mayoría de la población había visto la gran mentira en todo su esplendor porque todo el mundo conoce a empresarios solidarios y generosos que se posicionaban en la derecha y empresarios de izquierdas todo lo contrario, todo lo contrario a lo que predicaban sus ideologías.

La otra batalla a la política tiene que ver con la social.

Llegaron los enfrentamientos y las batallas que tuvimos que librar con etiquetas como feminista, machista, independentista, a favor de la unidad de España, abortista, pro-vida, eutanasia, pro-vida de nuevo…y podría seguir…

¿Cuál será la próxima?: ¿Vacunados, no- vacunados? ¿Paranoicos, negacionistas versus solidarios y buenos? ¿Cuántas etiquetas vamos a dejar que nos pongan?

Una de las conclusiones que saco es que somos personas, seres humanos y cada uno de nosotros único.

Vivimos en libertad y la base de la libertad es el respeto hacia uno mismo y hacia el prójimo, aceptando las diferencias del otro para con nosotros y agradeciendo  la variedad  de ideas y pensamientos porque eso nos hace más ricos como sociedad y más listos. Podemos aprender más de las diferencias que si somos y pensamos todos igual.

Pero esta historia ha continuado y el episodio se repite una y otra vez, cada temporada hay un nuevo episodio creando cada vez una sociedad más dividida, enfrentada, con lo que cada vez es mucho más difícil la comunicación y el entendimiento entre iguales…Porque al final somos personas y todos queremos lo mismo, paz, amor, tranquilidad.

Este 2020 pude vislumbrar como aún polémica tras polémica volvemos una y otra vez a caer en su trampa.

La frase que define estas estrategias, «divide y vencerás», una táctica de manipulación antiquísima que todavía hoy se sigue usando para posiblemente implementar reformas, aprobar presupuestos económicos, tal vez eliminar valores que nos empoderan tanto como sociedad y desvalorizar el gran valor que tiene la Vida, lo más valioso que tenemos desde mi punto de vista.

¡¡¡Basta ya!!! !Que nos dejen libertad para ser lo que somos y lo que hemos venido a ser!

De nosotros depende ser libres y no dejarnos llevar influenciados por sus canales de comunicación, que, por cierto, en todos dicen lo mismo.

Añadiría que en la variedad está el gusto, la variedad aporta riqueza.

Respetemos la singularidad de la sociedad, dejemos libertad de decidir, de expresión, dejemos de juicios y de amedrentar al que no piensa igual que el resto. La represión es caldo de cultivo del rencor, del odio y el rechazo.

El amor es respetar al otro en sus decisiones, en sus creencias sin juzgarle, es dejarlo libre, dejarlo ser.

2 thoughts on “¡Todos somos uno!

  1. Profundas reflexiones que deberiamos hacernos todos porque está muy bien ser respetuoso, seguir las normas, pero sin ser esclavo de nada ni de nadie, para que pueda renacer el ser libre que llevamos en nuestro interior y la verdadera libertad personal y colectiva.

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