Nuestro consumo como herramienta transformadora del mundo

EL MODELO AGROALIMENTARIO ACTUAL

Desde que la alimentación pasó de ser un derecho a ser un negocio, la industria agroalimentaria ha ido acaparando cada vez más poder, dinero y control. Los recursos son explotados hasta tal punto, que causa daños irreversibles en los ecosistemas extinguiendo miles de especies animales y vegetales  terrestres y marinas,  contaminando la tierra, los acuíferos y el aire con pesticidas y fertilizantes químicos, además del abuso de combustibles fósiles para el transporte de alimentos a miles de kilómetros de distancia.

También provoca una desigualdad cada vez mayor; mientras en los países desarrollados aumentan las enfermedades causadas por una excesiva y mala alimentación, en los países más desfavorecidos aumentan los miles de personas que pasan hambre. Se produce el 60% más de alimentos de lo necesario y en cambio mueren en el mundo 40.000 personas cada día por no tener acceso a la comida.  El 20% de la población mundial, está consumiendo el 80% de la producción. Selvas y bosques milenarios, son incendiados y talados para acaparar cada vez más terreno para el cultivo de cereal para ganadería, palma, soja….

¿QUÉ  PODEMOS HACER?

PIENSA GLOBALMENTE, Y ACTÚA LOCALMENTE

Al  ver este dramático  panorama  sentimos impotencia porque las grandes corporaciones actúan sin escrúpulos, porque los dirigentes de los países hacen poco por cambiar las cosas, pero realmente, ¿de dónde se sustenta todo éste mecanismo tan destructivo, sino de nuestro consumo?.

Cada acto de consumo, es un voto que emitimos a favor de la muerte, o a favor de la vida, porque con él podemos estar comprando algo cuya producción provoca un impacto destructivo a nivel social y medioambiental, o podemos utilizar el dinero en productos cuya fabricación no implica contaminación, ni esclavitud, y de esta manera reconduciremos nuestro consumo hacia una economía mucho más limpia y solidaria, basada en el Bien Común con principios sostenibles que garanticen la supervivencia de las generaciones venideras. Lo que es bueno para la naturaleza, es bueno para nosotros, porque SOMOS NATURALEZA,

¿CÓMO CONTRIBUIR AL CAMBIO?

PONER CORAZÓN EN TODOS NUESTROS ACTOS

Queremos un planeta más limpio, solidario y respetuoso, así que empecemos por nosotros mismos.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”

Mahatma Ghandi

Hay muchos cambios que podemos incorporar en nuestra vida. Éstos son algunos:

Ahorrando en recursos y energía, consumiendo sólo aquello que necesitamos, reduciendo, reparando, reutilizando, y reciclando. Eligiendo la bici o el transporte público, en lugar del coche.

Comprar lo más saludable, para nuestro bien, y el del medio ambiente. Productos ecológicos ,de temporada, lo menos procesados posible, y de comercio justo.

Elegir lo natural también en otros sectores. Los productos de limpieza, higiene, cosmética y los textiles también afectan a la salud y al entorno. Un producto convencional, elaborado con químicos, contamina por triplicado:

  1. En el proceso de fabricación.
  2. Contamina nuestro cuerpo al consumirlo. Muchos tóxicos son persistentes y bioacumulables. Nuestro cuerpo no los elimina, y favorecen la aparición de enfermedades.
  3. Después de su uso, cuando lo eliminamos, a menudo acaba en el mar.

Un alarmante y claro ejemplo es la destrucción de especies marinas y sobre todo de los arrecifes de coral tan vitales para el planeta, a causa de las miles de toneladas de protector solar con un filtro llamado UV oxibenzona que cada verano acaban en el mar.

Hay múltiples alternativas naturales . También tenemos la banca ética, que apoya proyectos sostenibles.

  • Elegir comercio local, con el mínimo de intermediarios.  

Además de evitar el consumo de combustibles contaminantes, permite una mejor distribución de la riqueza y genera mayor igualdad que las grandes superficies hacia el agricultor y el pequeño comerciante. Cada vez hay más grupos locales de consumo bio, cestas ecológicas a domicilio y supermercados cooperativos.

  • Reducir el consumo de carne.

La mayor parte de los animales utilizados para la industria cárnica, son engordados a base de hormonas, y tratados con antibióticos ya que enferman con mucha frecuencia a causa de las crueles condiciones a las que son sometidos. 2/3 de los animales son tratados como objetos que no sienten.

Además, la industria cárnica desencadena el agotamiento de los recursos. Para producir 1kg de carne de bovino se necesitan 16kg de cereales. Producir 1kg de carne nos cuesta 25 veces más recursos que producir 1kg de vegetales. Los vertidos de las granjas contaminan ríos y acuíferos. Si consumimos carne, que ésta sea ecológica, y con el sello de bienestar animal.

  • Evitar el consumo de productos provenientes de la pesca intensiva.

Los buques de pesca intensiva de alta mar, son llamados “máquinas de matar” porque esquilman los océanos. Arrasan a su paso, y deterioran el suelo del océano. En sus redes caen delfines, tortugas, y todo tipo de especies.

 Si comemos pescado, elijamos el de pesca artesana, o slow fish. Esta modalidad de pesca requiere poco combustible al pescar cerca de la costa, y es mucho más respetuosa y selectiva, y no agota los ecosistemas, sino que permite que éstos se regeneren.

  • Las iniciativas de huertos colectivos.

Son una herramienta educativa muy interesante. Aprendemos a entender los ritmos de la naturaleza y sus mágicos procesos. Cuidar la tierra y producir nuestros propios alimentos es muy gratificante, y nos conecta con lo realmente esencial: El agua, el sol, la tierra y el aire.

HACIA UN MUNDO MÁS CONSCIENTE

“La restauración de la tierra y la restauración del corazón humano son un mismo y único proceso”

Masanobu Fukuoka

Nunca pensemos que somos tan pequeños que no podemos hacer nada. Todos nuestros actos tienen una repercusión. Seamos conscientes de ello, y asumamos nuestra responsabilidad.

Pensemos que al elegir lo natural, estamos ganando en calidad y en salud. Se trata de ser más exigentes y elegir mejor dónde queremos que vaya nuestro dinero, reducir gastos supérfluos y evitar despilfarrar dinero y recursos. Apostemos por nuestra salud y bienestar y el de nuestra familia y contribuir al mundo que queremos dejarles a nuestros hijos y las generaciones venideras.

“La Tierra tiene recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos, pero no la avaricia de unos pocos.”

Mahatma Ghandi

4 thoughts on “Nuestro consumo como herramienta transformadora del mundo

  1. Una pequeña semilla sembrada con amor y cuidada con lo necesario puede hacer florecer un gran árbol que nos proporciona alimento y nos protege del sol abrasador en verano. Asimismo, en este artículo podemos vislumbrar esa pequeña semilla que arraigue en la conciencia de mucha gente y haga que pueda existir el cambio que tanto necesitamos en este mundo.

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