El poder genuino

En una sociedad como la actual donde el aparentar, el  quedar bien, donde la imagen es mucho más importante que lo que somos y sentimos, es cada vez más difícil ser auténtico.

Hoy en día solo los valientes, fuertes y guerreros de paz son los que son de verdad.

Se enfrentan a una sociedad enferma que a todo aquel que muestre ser diferente y especial se le ataca con el mazo del rechazo y de la crítica con agresividad y desprecio. Cada vez es más difícil que alguien se atreva a enfrentarse a la gran mayoría, a las mentiras, a las imposiciones y a la gran hipocresía existente, todo un sistema de creencias, de pensamiento único para el que mostrarse tal y como uno es, se convierte en un acto de riesgo.

Hay que perder el miedo e inseguridades y ponerse en pie, mostrarse para poder dar la opinión, y, claro que estaría bien que fuera diferente, disruptiva, original, contradictoria…

Si de una cosa estoy segura es de que será única y de que cuantas más opiniones y formas de  ser genuinas y diferentes, más cerca de la verdad llegaremos. Mayor variedad, nos lleva a mayor libertad, mayor independencia, mayor claridad en la ideas y también mayor amor y respeto por uno mismo y por ende hacia los demás.

Porque siendo fiel a uno mismo eres más verdadero y, por tanto, los demás lo son contigo.

Quizás creáis que sea una utopía, pero en el mundo del futuro me encantaría que todos puediéramos ser en libertad, respeto y lealtad hacia uno mismo y hacia los demás lo que hemos venido a ser y a hacer.

Se trata de empezar a superar miedos, como el miedo al rechazo, a la crítica…

Aceptando que si estas personas no te aceptan como eres, es mejor que no sigan en tu camino de vida.

¡Seamos quienes somos!

¿Nos arriesgamos?

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