EL PODER CURATIVO DEL BOSQUE

Shinrin-yoku o Baños de bosque

Sabemos por experiencia, que después de estar un tiempo en la naturaleza volvemos recargados de energía, más en paz con nosotros mismos y con el mundo, y hasta de mejor humor. Es como si por arte de  magia  hubiésemos recuperado ese equilibrio que tanto nos cuesta mantener en medio de la vorágine del día a día.

Cuando pasamos un día entero en el campo, las hormonas del estrés (el cortisol y la adrenalina), se reducen un 50%. Diversas investigaciones atribuyen al contacto con los árboles efectos que mejoran la concentración y la creatividad. Por eso después de una caminata de dos horas por la montaña podemos pensar con más claridad y tomar mejores decisiones.

Recuerdo con emoción los veranos de mi infancia en plena naturaleza, en los que nos movíamos libremente, construíamos cabañas, y jugábamos a que éramos “supervivientes” recolectando higos, moras, algarrobas y cualquier cosa comestible. Nos bañábamos en el río, y pasábamos horas observando la frenética actividad de un hormiguero, o subidos a los árboles fantaseando sobre mil historias. Nos sentíamos llenos de energía, y teníamos la certeza de que cualquier cosa era posible.

¿QUÉ ES EL “SÍNDROME DE DÉFICIT DE NATURALEZA”?

De un tiempo a esta parte las salidas al campo en familia han descendido, por lo cual, ha ido disminuyendo el contacto de grandes y pequeños con la naturaleza. El estilo de vida es mucho más sedentario  y los niños suelen jugar en casa abusando de la exposición a las pantallas. Esto es la causa del aumento de casos de obesidad infantil, hiperactividad, déficit de atención y depresión. Y todo esto tiene relación directa con la falta de contacto con la naturaleza, que afecta negativamente a nuestro bienestar físico y emocional y a lo que se denomina “síndrome de déficit de naturaleza”.

SHINRIN-YOKU O BAÑOS DE BOSQUE

En el Japón de los años 80, nació un movimiento llamado “shinrin-yoku” que significa “baños de bosque”. Surgió con la finalidad de fomentar el contacto de las personas con el medio natural. A través de ésta técnica ponemos en funcionamiento los cinco sentidos, cosa que nos trae al momento presente, desarrollando así la conciencia plena o mindfulness.

Algunos de los múltiples beneficios del shinrin-yoku:

-Contribuye a mejorar el estado de ánimo, la autoestima y aporta energía.

-Reduce la depresión, la ansiedad y el estrés, y los efectos tóxicos de éste.

-Mejora el sistema inmunológico frente a enfermedades cancerígenas y virales ya que incrementa las células asesinas naturales (NK o natural killers) capaces de detectar y destruir  tanto las células afectadas por el cáncer como por virus.

-Reduce los niveles de glucosa en pacientes diabéticos.

-Disminuye la presión sanguínea.

-Reduce las alergias.

¿Cómo nos damos un Baño de bosque?

Los seres humanos tenemos la necesidad biológica de conectar con la naturaleza, ya que somos parte de ella.

En el bosque podemos realizar cualquier actividad, un deporte, yoga, meditación… o simplemente pasear, pero la propuesta de los baños de bosque es la siguiente:

-Elegir un buen lugar: Buscar un espacio tranquilo, lejos del tráfico y los ruidos, con variedad de árboles preferiblemente centenarios, y si hay algún río, lago o arroyo mucho mejor.

-Prescindir del móvil o cualquier elemento de distracción durante el recorrido, que será de dos o tres horas.

-Comenzar por un paseo de activación de unos 20 minutos aproximadamente, en silencio y sin rumbo fijo.

-Luego nos iremos dejando llevar por los sentidos: Podemos descalzarnos, tratar de sentir el pulso de la tierra bajo nuestros pies, pararnos a observar, cerrar los ojos para oler y escuchar, acariciar un árbol, una piedra….. permitirnos asombrarnos por todos esos pequeños milagros desde la observación, sin juicios….

-Para finalizar, nos tomaremos una infusión degustándola lentamente.

Los efectos de esta experiencia duran un mes, pero cuanto más estrecho sea nuestro contacto con la naturaleza, más beneficios nos aportará.

Cuando no nos sea posible ir al bosque, acerquemos la naturaleza a nuestra vida:

-Buscando una zona arbolada cercana para caminar o realizar actividades.

-En casa o en la oficina, con el simple hecho de observar imágenes de un bosque también se reducen las hormonas del estrés.

-La aromaterapia a base de aceites esenciales de primera calidad tiene efectos positivos a nivel emocional e inmunitario. Esto es debido a los fitoncidios, que son moléculas aromáticas que emiten los árboles para protegerse de depredadores y comunicarse entre ellos avisándose unos a otros de la presencia de parásitos, hongos, bacterias….

-Tener plantas en casa contribuye entre otras cosas a mejorar la calidad del aire y a contrarrestar los efectos negativos de las ondas electromagnéticas.

-El contacto con los animales también nos aporta innumerables beneficios a todos los niveles.

En nuestra mano está integrar en nuestra vida hábitos cada vez más saludables para nuestro cuerpo y espíritu, y aprovechar cualquier oportunidad para salir al bosque solos, en familia, o con amigos. Siento que el futuro de la humanidad pasa por una mayor conexión con lo natural. Los humanos no somos necesarios para la vida en el planeta, pero sí que dependemos de la naturaleza para nuestra supervivencia.

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