El Deporte y los Valores

La práctica de la actividad física conlleva un sinnúmero de beneficios que a veces pasamos desapercibidos, o no le damos la importancia que se merecen, si fuéramos consientes de las grandes bondades que aporta la práctica constante de un deporte, cualquiera que este sea, pensaríamos dos veces cuando nos gana la pereza o a la hora de elaborar nuestra lista de prioridades de la semana.

Siempre que hacemos ejercicio nos sentiremos bien, es una de las maneras más efectivas para aliviar el estrés, además no tiene costes económicos asociados, y de acuerdo con numerosos estudios, la actividad física ayuda a nuestro cerebro a generar nuevas conexiones neuronales, esto quiere decir que nos volvemos más listos.

Por otro lado, la práctica constante del ejercicio físico forma nuestro carácter y nos ayuda a crear y fortalecer importantes valores, como, por ejemplo: la Disciplina, el Respeto, la Paciencia, la Perseverancia y la Autoconfianza. Hablaré a continuación sobre como ocurren estas dinámicas.

La Disciplina

Al empezar a seguir una rutina de ejercicios, es importante destacar dos momentos;

1)el inicial y 2)la constancia en el tiempo, el primero incluye una serie de elementos motivacionales y de metas planteadas y aceptadas a nivel mental, que son las que nos mueven e impulsan a tomar la decisión de dar el primer paso hacia la actividad física, además supone mucha energía y la idea de visualizarnos al final del objetivo en un tiempo no muy lejano.

En el segundo momento, entramos a los 21 días subsiguientes, que son cargados y los sentimos muy pesados, sobre todo si no hemos sabido regular la intensidad de los entrenamientos (lo cual es muy normal). Después de este tiempo habremos creado un hábito, y eso significa que estamos empezando a acostumbrarnos a la rutina deportiva que hemos seguido, a esto le llamo; que nuestro cuerpo y mente se han aclimatado, a partir de ahí; la semilla de la disciplina empieza a mostrarse, la cual funciona como una planta pequeña que debemos cuidarla y regarla continuamente para que la misma crezca y se vuelva cada vez más fuerte.

El Respeto   

Al conocer el significado del esfuerzo físico y psicológico que la disciplina conlleva, al haber experimentado muchos momentos en donde tu corazón palpita a toda su capacidad y tus músculos están casi al límite, temblando después de haber ejecutado algún ejercicio ya sea éste muscular, cardiovascular o una combinación de ambos, y conocer también la agradable sensación que esos momentos han ido construyendo a lo largo de un periodo de días, meses y años, generan un sentido de respeto por ti mismo/a, y por los demás, ya que empiezas a comprender, y sobre todo a ser consciente de tu entorno, y de que los logros requieren esfuerzos y de que todas las personas están pasando por una serie de procesos en sus respectivas vidas, cualquiera que sea el área y que posiblemente les está costando mucha dedicación y entrega, aunque nadie te lo diga, aprendes a intuirlo y a respetarlo, en ese sentido has creado una consciencia orientada al valor del respeto.

La Paciencia

Tiene que ver con el tiempo relacionado a los progresos o cambios en tu cuerpo, dado que los efectos del ejercicio no son inmediatos, al desarrollar una rutina de ejercicios y mantener la constancia y el esfuerzo, hace que vayamos ejercitando indirectamente nuestra mente, de tal manera que nos hacemos a la idea de tener que entrenar sin ver progresos diarios, sino después de ciertos meses, esto permite construir y fortalecer nuestra paciencia, y que luego nos es muy útil en otros escenarios de la vida cotidiana.

La Perseverancia

Este valor, está vinculado al anterior, ya que trata sobre la determinación y firmeza que es imprescindible para alcanzar los resultados que deseamos producto del ejercicio físico, dicho de otra manera; al momento de entrenar día tras día, vamos adoptando la toma de decisiones, y estas las vamos orientando hacia nuestros deseos y metas propuestos, eso hace que tengamos que decir no, a muchas otras opciones o actividades que nos podrían distraer de la rutina que hemos decidido seguir, por lo tanto, la práctica de ejercicio constante, nos obliga ser perseverantes, y este valor podemos emplearlo de igual manera en cualquier escenario de nuestras vidas para visualizar progresos de manera más rápida.

La Autoconfianza

Particularmente, este es uno de los valores que más me gusta trabajar al momento de hacer ejercicio físico, y lo considero clave para el desarrollo personal, sin quitar importancia a los demás valores que he mencionado. A través de la actividad física constante, y luego de ser perseverantes y pacientes, los resultados empiezan a mostrarse, y ese sentimiento de logro, es uno de los mejores alimentos para fortalecer la confianza en nosotros mismos, ya que, es justo en ese momento, donde nuestro cerebro empieza a ser consciente de que sí es posible lograr lo que nos hemos propuesto y por lo tanto, nuestra capacidad de lograr cosas por nosotros mismos crece, e incluso nos impulsa a que continuemos con la ejecución de los entrenamientos por mucho más tiempo, y que adoptemos nuevos estilos de vida.

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