Cambiar el mundo

En este mundo invadido por el miedo, los complejos y la impotencia, la sociedad se ha desempoderado. Noto esa sensación de desgana, hastío, falta de motivación y de ilusión por cambiar las cosas. Tampoco ayuda la nueva realidad que estamos viviendo. Es una sociedad resignada e invadida por la impotencia.

A través de insertarnos o imponernos unas creencias limitantes,

que en su mayoría ni somos conscientes de tenerlas, hemos dado por sentado que no podemos hacer nada por cambiar el mundo. Pero nada más lejos de la realidad.

En primer lugar podemos  comenzar a ver diferentes percepciones de la realidad,

para darnos cuenta de las infinitas opciones que existen, infinitas posibilidades. Todo se puede conseguir cuando uno actúa desde el amor y desde la convicción de que se puede lograr.

Cada acto, cada gesto en solitario es un granito de arena, pero unido a muchos más, puede ser una playa. Es un efecto de contagio que puede invadir al entorno de ilusión. Puede lograr un efecto ola que cambie el mundo.

Foto: Laura Ríos

Devolver el poder al pueblo,

a cada uno de nosotros, los que tenemos grandes dones y talentos, que ya ni sabemos que los tenemos o que nos han hecho creer que ni tenemos.

Porque,

¿sabemos cada uno de nosotros para qué hemos venido a este mundo?

¿En qué podemos servir?

Cuando somos conscientes de esto, somos capaces de proyectar una visión clara de qué es lo que queremos cambiar.

Y por último, y no menos importante, recuperar la confianza en nosotros mismos y en la vida.

Cuando uno actúa desde ese punto se vuelve imparable y va creando una ola de cambios en su vida, y por ende en su entorno produciendo una expansión, creando una realidad nueva, de evolución, empoderándote a tí y a los demás.

Lo que crees, crea. ¡Creamos y creemos!

Uniones con conciencia es empoderamiento.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *